El océano: un montón de calor Al contrario que la atmósfera, el mar puede absorber y emitir una enorme cantidad de calor sin sufrir apenas cambios en su temperatura. Por eso, los océanos tienen una gran influencia sobre el clima de la Tierra, al absorber el calor de la atmósfera durante el verano y liberarlo durante el invierno. La cinta transportadora oceánica En los océanos hay corrientes de agua de distinta temperatura y salinidad que mueven el calor por todo el planeta. La situación de las corrientes de aguas frías y cálidas se presenta en un diagrama.
Corrientes de agua Las corrientes superficiales rápidas mueven inmensas cantidades de agua y calor en torno al globo terráqueo. Por ejemplo, la corriente del Golfo, mide más de 95 kilómetros de ancho en muchas zonas, tiene una profundidad media de 900 metros y se mueve a una velocidad de 9 kilómetros por hora. Una influencia beneficiosa El agua del océano absorbe calor durante el verano y lo emite durante el invierno, reduciendo las diferencias de temperatura entre estas dos estaciones y entre el día y la noche. Muchas zonas continentales alejadas del mar, como el interior de Siberia, experimentan variaciones estacionales de temperatura de hasta 55ºC. En comparación con zonas como esta, la mayor parte de Europa occidental goza de inviernos y veranos mucho más suaves.
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