PRAE
Cambio climático

Hielo marino y clima

El término congelado puede ser sinónimo de "inmóvil". Pero, de hecho, el mundo congelado está en constante movimiento. Observemos la banquisa, por ejemplo. Esta capa flotante de hielo se hace más gruesa y amplia durante el largo y oscuro invierno y luego disminuye en el breve verano polar, como muestra la animación de un globo terráqueo en la exposición. El adelgazamiento de la capa no eleva el nivel del mar porque este hielo ya está en el océano.

Pero el hielo oceánico responde a más factores que a los conocidos ritmos estacionales. En el Ártico, los patrones de circulación del océano y la atmósfera tienen un ritmo constante, natural, con fases de unos cinco a siete años de duración. En una fase, el hielo oceánico tiende a acumularse; en la otra, a disolverse. Esta pauta, la Oscilación Ártica, es una fluctuación natural en el clima del hemisferio norte.

Direcciones cambiadas

En la exposición se ven unos mapas del océano Ártico, donde unas flechas muestran cómo responde el hielo a los cambios de la Oscilación Ártica. En la fase positiva gran parte del hielo oceánico, al fundirse, es expulsado cada año desde el océano Ártico hasta el Atlántico Norte. Cuando las corrientes oceánicas y eólicas circulan en la dirección opuesta, el hielo resiste mejor de un año al siguiente y va aumentando de volumen. Si bien el hielo oceánico siempre ha estado sometido a estas fluctuaciones, la proporción de hielo antiguo disminuye ahora mucho más que si estuviera sujeto sólo a esos cambios naturales de circulación.

 

Para saber más

Internet Climate change (Página web de la exposición del American Museum of Natural History)
http://www.amnh.org/exhibitions/climatechange/?section=ice&page=sea_ice_and_climate