Nubes y aerosoles Quizás no lo sepas, pero las nubes participan en el control de las temperaturas de la Tierra. Las gotitas de agua o de hielo suspendidas en las nubes, así como las motas de polvo y otras partículas que flotan en el aire, denominadas aerosoles, reflejan y absorben la luz y el calor que entran y salen de nuestro planeta. Cielo con nubes Algunas clases de nubes aíslan la Tierra y la mantienen caliente, mientras que otras dan sombra al planeta y lo mantienen frío. Los cirros, nubes altas y finas tienden a atrapar el calor que emite la Tierra, calentando el planeta. Los cúmulos, nubes bajas y densas, tienden a dar sombra y enfriar la Tierra, pues reflejan la luz solar hacia el espacio. Los aviones reactores que surcan el cielo lanzan vapor de agua por su tubo de escape, dejando nubes finas y tenues, llamadas estelas, a su paso. Aerosoles etéreos Los aerosoles son pequeñas partículas de polvo, hollín y otros elementos que flotan en la atmósfera, donde tienden a absorber, dispersar y reflejar la luz del sol, dando sombra y enfriando el suelo. En 1991, el Monte Pinatubo, en Filipinas, entró en erupción, escupiendo en torno a 15.000 millones de kg de aerosoles a la atmósfera -moléculas de dióxido de azufre en su mayor parte- que cubrieron la Tierra durante más de dos años. La Tierra se enfrió una media de 0,3ºC durante unos meses.
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