PRAE
Cambio climático

El océano: un montón de calor

Al contrario que la atmósfera, el mar puede absorber y emitir una enorme cantidad de calor sin sufrir apenas cambios en su temperatura. Por eso, los océanos tienen una gran influencia sobre el clima de la Tierra, al absorber el calor de la atmósfera durante el verano y liberarlo durante el invierno.

La cinta transportadora oceánica

En los océanos hay corrientes de agua de distinta temperatura y salinidad que mueven el calor por todo el planeta. La situación de las corrientes de aguas frías y cálidas se presenta en un diagrama.

    1. Las aguas cálidas superficiales de los trópicos se desplazan hasta el Atlántico Norte, haciéndose cada vez más densas y saladas por la evaporación. En el extremo más septentrional del Atlántico Norte el agua se enfría y se hunde.
    2. El agua densa y profunda del Atlántico Norte realiza un largo camino hasta el océano Antártico, donde se le une el agua fría que se hunde en torno a la Antártida. Esta agua fría y profunda se extiende por las cuencas del Índico y del Pacífico.
    3. El agua fría y profunda se mezcla lentamente en el Pacífico y vuelve en forma de corriente superficial, caliente y menos salada, para reemplazar el agua que se hunde en el Atlántico Norte.

    • La cinta transportadora oceánica contiene 15 veces más agua que la que suman todos los ríos del mundo.
    • El agua profunda se mezcla en los océanos del mundo en un ciclo de unos 1.000 años.
    • Los océanos acumulan unas 1.000 veces más calor que la atmósfera.

Corrientes de agua

Las corrientes superficiales rápidas mueven inmensas cantidades de agua y calor en torno al globo terráqueo. Por ejemplo, la corriente del Golfo, mide más de 95 kilómetros de ancho en muchas zonas, tiene una profundidad media de 900 metros y se mueve a una velocidad de 9 kilómetros por hora.

Una influencia beneficiosa

El agua del océano absorbe calor durante el verano y lo emite durante el invierno, reduciendo las diferencias de temperatura entre estas dos estaciones y entre el día y la noche. Muchas zonas continentales alejadas del mar, como el interior de Siberia, experimentan variaciones estacionales de temperatura de hasta 55ºC. En comparación con zonas como esta, la mayor parte de Europa occidental goza de inviernos y veranos mucho más suaves.

 

Para saber más

Internet Climate change (Página web de la exposición del American Museum of Natural History)