PRAE
Cambio climático

Las tormentas intensas se han hecho más habituales

Las tormentas ayudan a preservar la vida en la Tierra porque aportan el agua, tan necesaria. Pero hay una gran diferencia entre una suave lluvia y un intenso aguacero capaz de provocar inundaciones y desprendimientos de tierra. Conforme el planeta se caliente, es posible que las tormentas intensas y destructivas sean cada vez más frecuentes en muchas regiones. De hecho ya lo están siendo.

¿Por qué la mayor temperatura del planeta provoca que haya tormentas más fuertes?

Cualquiera que haya estado en zonas con veranos húmedos te podrá decir que el aire caliente puede ser muy húmedo. De hecho, que haya temperaturas más elevadas provoca que se evapore más agua de los océanos, lo que transfiere energía y vapor de agua a la atmósfera. Como resultado, se producen tormentas más fuertes, con lluvias y nevadas más intensas.

¿Si la Tierra se vuelve más cálida, será también más húmeda?

No, simplemente lloverá en sitios diferentes. El calentamiento modifica las pautas meteorológicas; por lo general, hace que llueva más en las zonas oceánicas y que llueva menos en tierra. Además, en muchas zonas las tormentas son menos frecuentes, pero más intensas y, a veces, destructivas.

Tormentas futuras, daños futuros

Poblaciones densas

Myanmar. En 2008, un intenso huracán golpeó la costa de Myanmar (antes llamada Birmania), densamente poblada, y mató a decenas de miles de personas. Si se producen tormentas más intensas, los territorios costeros muy poblados y situados a poca altura sobre el nivel del mar, como algunas zonas de Myanmar o del vecino Bangladesh, tendrán un riesgo aún mayor de inundación y de otros daños derivados de las marejadas ciclónicas.

Zonas costeras

Costa del Golfo, Estados Unidos. Un aumento del número de tormentas violentas pondría en peligro importantes centrales eléctricas costeras, así como oleoductos y gasoductos. El huracán Iván, que asoló la costa del Golfo en 2004, arrancó del fondo marino varios oleoductos, lo que provocó la disminución de la producción petrolífera de Estados Unidos en más de 40 millones de barriles durante 6 meses, el equivalente a casi 10 días del total de la producción nacional.

Ciudades situadas en laderas de montaña

La Paz, Bolivia. Tras una gran lluvia sobre la ciudad, que se prolongó durante varios días en el año 2003, las montañas en torno al distrito de Llojeta se desmoronaron y destruyeron once de las catorce fábricas de ladrillo de la ciudad, que son claves para la economía local. Si aumenta la intensidad de las tormentas, las ciudades y pueblos que ya están en riesgo de sufrir derrumbes y aludes de barro se verán aún más amenazados.

Alcantarillado urbano

Barcelona, España. Las lluvias intensas pueden hacerse cada vez más habituales y los sistemas subterráneos de canalización del agua de algunas ciudades, desde Barcelona a Pekín, podrían no resistirlo.

Países insulares

Niue, Pacífico Sur. Los países insulares pequeños son especialmente vulnerables al aumento de intensidad de las tormentas. Por ejemplo, los ciclones tropicales Ofa, en 1990, y Heta, en 2004, devastaron la producción agrícola de Niue e hicieron que un país exportador de alimentos dependiera de las importaciones durante varios años.

Registro de tormentas

Las tormentas intensas se volvieron más frecuentes en Estados Unidos entre los años 1948 y 2006. Europa y algunas zonas de Asia experimentaron aumentos de frecuencia similares, pero para el resto del planeta apenas se tienen datos.

El calentamiento del agua

Los ciclones tropicales, también llamados huracanes o tifones, son las tormentas más intensas del planeta y aportan agua caliente a la superficie del océano. Los científicos debaten todavía sobre si el calentamiento del agua de los océanos puede afectar a la frecuencia e intensidad de los huracanes. Pero la mayoría de ellos coincide en que el calentamiento es la causa del aumento de la intensidad de tormentas, tornados y otros fenómenos atmosféricos poco habituales.

 

Para saber más

Internet Climate change (Página web de la exposición del American Museum of Natural History)
http://www.amnh.org/exhibitions/climatechange/?section=atmosphere&page=intense_storms