Vivir de forma lógica Un hogar energéticamente eficiente ayuda a reducir el impacto ambiental de una familia, además de sus facturas. Reciclar los residuos de la construcción reduce la cantidad de materiales que se tiran. Las moquetas y muebles de materiales reciclados reducen las emisiones que produce su fabricación. Los grifos y duchas de caudal bajo, entre 5,7 y 9,5 litros por minuto, disminuyen un 60% el gasto de agua. Los inodoros con cisterna doble ahorran entre 7 y 10 litros de agua cada vez que se tira de la cadena. Los electrodomésticos energéticamente eficientes reducen el uso de electricidad, lo que supone facturas más reducidas y menos emisiones de gases de efecto invernadero. Las placas solares convierten la luz solar en electricidad. Cada kilovatio-hora generado por este sistema evita la emisión de 0,8 kg de CO2. Los muros y ventanas con buen aislamiento hacen que los espacios interiores sean confortables además de ahorrar energía.
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